Desde que comenzó a masificarse se pensó que la Internet sería un espacio de democracia. Se dijo que el mundo estaría conectado bajo un mosaico de voces diferentes en que la libertad de expresión y elección serían infinitas.
Sin embargo, con el paso de los años eso no ha sucedido. Al contrario. Hoy el monopolio es ley, aunque nos intenten convencer de lo contrario.
De la oferta de servicios que hoy podemos encontrar en la Red, si bien es inmensa, sólo son pocos los proveedores que se llevan la mayor tajada de la audiencia. ¿Les suena Amazon, eBay, Yahoo? Monopolio. Simplemente monopolio.
Pues bien. Como muchos de ustedes sabrán, desde 1998 existe una empresa que poco a poco se ha ido posicionando en la web hasta transformarse prácticamente en sinónimo de Internet. Hasta conseguir el mayor monopolio de la Red. Sí, me refiero a Google, el metabuscador más exitoso de la breve pero apasionante historia del ciberespacio.
Podremos aceptar que efectivamente Google nos ha simplificado la vida. Ahora si queremos saber algo acerca de un tema, buscamos en Google. Si queremos enviar un correo electrónico, empleamos Gmail. Si, por otro lado, queremos crear nuestro propio espacio en la web, pues vamos a Blogger o a Google Pages. Y si queremos ver televisión a la medida, qué mejor que YouTube o Google Video.
Perfecto. Y ahora, ¿quién nos garantiza que en un futuro ni siquiera lo que pensemos esté libre de la compañía creada por Sergey Brin y Larry Page? Hoy, a casi diez años de que este pequeño gran demonio se fundara en un garage de California, ya casi no quedan espacios que Google no posea. Blogger y YouTube, dos excelentes e innovadoras iniciativas, fueron adquiridas por la empresa de Mountain View. Monopolio.
Bueno, muchos de ustedes dirán que el exponencial crecimiento de Google responde a la efectividad y calidad de sus servicios. De eso no cabe duda. Pero, ¿es necesario querer comprarlo todo, querer ofrecer todo bajo un mismo techo? Eso, que yo sepa, se llama monopolio. Aunque James Ballantine, representante de Google en Chile diga lo contrario ante la pregunta que hoy le formulé acerca de esta materia. Según él no existe monopolio en la medida que desde cualquiera de los servicios de Google se pueda acceder a otro sitio de la competencia, como por ejemplo alguno de Yahoo (por cierto, otra compañía cuya voracidad es enorme).
Ciertamente, Google ha marcado una tendencia que refleja los tiempos que vivimos. Tiempos de una competencia feroz, donde el más poderoso se come a los demás. News Corp. se comió a MySpace, Yahoo a Flickr, eBay a Skype.
Y Google recién está comenzando…